dimecres, 11 de juny del 2008

El glamour del Bloody mary

El crucero de la belleza, de los cuerpos danone, navega por el Mediterráneo mostrando el esplendor de sus tripulantes. El programa Supermodelo 2008 (Cuatro) visitó la pasada semana las costas de Malta.

La superguapa concursante Yara Cobo se jugaba el tipo en los peñascos de la isla. Todo por unas fotos. Con sus tacones de punta fina, su bikini estupendo y un montón de hierbajos, tierra y piedras. El fotógrafo decía: “No seas tan soberbia”. ¡Ah! El primero y más importante de los pecados capitales. Tremenda lección del fashion victim. La aspirante a modelo o como mínimo a ganadora del reality mostraba cara de sorpresa pero callaba ante las enseñanzas del maestro.

Mientras tanto, nuestra estrella Josie, profesor de la academia, paseaba su estilosa imagen por la proa del barco de la belleza. El educador de la modelología, tal como se define, debía transmitir su sabiduría a otro pajarito de la moda. Isabel Conejo tenía que pedir una bebida con glamour. “Un zumo de naranja por favor” Vitamina C, que gran elección, antioxidante, perfecta para el cuidado del cutis. Pero sin glamour. Josie, indignado. Tras perdonarle la vida, el modelólogo, con su look de marinero o cantante de habaneras, recomendaba un Bloody mary. Buenos ingredientes. Tomate y apio, para cuidar la línea, y el vodka, para animar el cuerpo.

La jefa, la directora de la academia, una boina roja con acento francés llamada Marie Ange Schmitt, puso seriedad. Lección 1: aprender a desfilar. ¡Ahora te escucho! Por fin los pajaritos aprenderán a contonear sus plumas. La proa del crucero era el escenario. El primero resbala, el segundo también. Se ve que el pavimento no era el más apropiado. Suspendida la clase para evitar lesiones. ¡Ah, lástima! ¿Qué mente brillante tuvo la idea del barquito con glamour? ¡Cuánto mal ha hecho vacaciones en el mar!