El sexismo invade los informativos. Esta lacra social se entromete sin hacer ruido en nuestras pantallas y apenas lo percibimos. Esta ahí, delante de ti, en el televisor. Esta semana he mirado los telenoticias de otro modo, con otra perspectiva. “ETA atenta de nuevo, el objetivo ha sido el diario El Correo” Esta frase se repitió en diversas ocasiones durante el día de ayer en distintos informativos. Pero, ¿Cómo os imagináis la voz que entona la noticia? No se vosotros, pero yo, masculina, y es aquí donde nace la raíz del problema. En la mayoría de telediarios fue un hombre quién informó del atentado. Tras analizar más a fondo esta cuestión observé que a las mujeres las reservan para noticias de otro calado, las llamadas soft news. Cuando se trata de informar de la inauguración de un parque o el estreno de una película, nadie mejor que alguien del sexo femenino. Inadmisible.
dimecres, 11 de juny del 2008
El glamour del Bloody mary
El crucero de la belleza, de los cuerpos danone, navega por el Mediterráneo mostrando el esplendor de sus tripulantes. El programa Supermodelo 2008 (Cuatro) visitó la pasada semana las costas de Malta.
La superguapa concursante Yara Cobo se jugaba el tipo en los peñascos de la isla. Todo por unas fotos. Con sus tacones de punta fina, su bikini estupendo y un montón de hierbajos, tierra y piedras. El fotógrafo decía: “No seas tan soberbia”. ¡Ah! El primero y más importante de los pecados capitales. Tremenda lección del fashion victim. La aspirante a modelo o como mínimo a ganadora del reality mostraba cara de sorpresa pero callaba ante las enseñanzas del maestro.
Mientras tanto, nuestra estrella Josie, profesor de la academia, paseaba su estilosa imagen por la proa del barco de la belleza. El educador de la modelología, tal como se define, debía transmitir su sabiduría a otro pajarito de la moda. Isabel Conejo tenía que pedir una bebida con glamour. “Un zumo de naranja por favor” Vitamina C, que gran elección, antioxidante, perfecta para el cuidado del cutis. Pero sin glamour. Josie, indignado. Tras perdonarle la vida, el modelólogo, con su look de marinero o cantante de habaneras, recomendaba un Bloody mary. Buenos ingredientes. Tomate y apio, para cuidar la línea, y el vodka, para animar el cuerpo.
La jefa, la directora de la academia, una boina roja con acento francés llamada Marie Ange Schmitt, puso seriedad. Lección 1: aprender a desfilar. ¡Ahora te escucho! Por fin los pajaritos aprenderán a contonear sus plumas. La proa del crucero era el escenario. El primero resbala, el segundo también. Se ve que el pavimento no era el más apropiado. Suspendida la clase para evitar lesiones. ¡Ah, lástima! ¿Qué mente brillante tuvo la idea del barquito con glamour? ¡Cuánto mal ha hecho vacaciones en el mar!
dimarts, 3 de juny del 2008
Money, money, money
Al entrar en los estudios de periodismo me enteré de lo caótico que se presenta el futuro próximo de los medios de comunicación. Más concretamente en el ámbito de la prensa. Las ventas bajan año tras año. Sin embargo, hace unos días la contradicción invadió mi cabeza. El problema eran diez céntimos. Realmente no supone una gran cifra, no obstante, su valor no está estrechamente ligado a su significado. El diario El País había aumentado su tarifa diaria; desde finales de mayo el rotativo cuesta 1,10. Aumentar los precios nunca fue una buena medida para afrontar una crisis. Si bien es cierto que el encarecimiento de la vida supone una excusa cuanto menos aceptable. Aun así, la contradicción sigue instalada en mi cabeza. El resto de periódicos sigue firme en el euro diario y la excepción que confirma la regla me la ofrece el diario Público a tan solo medio euro el ejemplar. El acceso a la información de forma libre y gratuita cada vez está más al alcance de la mano. La tradición y las costumbres de una generación que aun debe descubrir las nuevas tecnologías, mantiene vivo el negocio del papel. Pronosticar a largo plazo siempre puede parecer arriesgado, sin embargo el presente no es alentador y con el bolsillo del ciudadano siempre es delicado jugar.
Unos nacen con estrella

Su conocimiento del arte fotográfico es innato, no pagó por enseñanzas. El talento tiene parte de la culpa de su repentina popularidad, sin embargo, ¿Por qué ella? Si digo que es bella no miento, y si me atrevo a decir que sus fotos son sumamente atractivas, me acercó a la verdad. Pero, como ella hay tantas…Tan solo la informática; el photoshop ha sido su único socio para elevarla a la categoría de artista. Los astros se han alineado para encumbrar a Natalie. Pero la cumbre da vértigo. Natalie se ha expuesto. De momento las rosas adornan su camino, pero no tardarán en aparecer las espinas. Quizá ahora la suerte no sea suficiente. De todos modos, como diría aquel, "la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”.
La normalidad de lo anormal
Es alarmante la facilidad con la que se viola la objetividad en el periodismo. Cierto es, que la ausencia de cualquier muestra de opinión resulta útopica, sin embargo, la predisposición de violar constantemente el código deontológico clama al cielo. Ni existe un debate, ni existen visos futuros de un planteamiento autocrítico dentro de la profesión. Aceptamos lo anormal dentro de la norma. Muestras evidentes han dado todos los medios en los recientes cruces de declaraciones dentro de la crisis del PP. Panfletos o portavoces políticos sería un calificativo más idóneo para todos aquellos medios que abusan de la complicidad del ciudadano. Más allá de las tendencias partidistas dentro del medio, hecho también reprochable, cabe destacar la facilidad de crear campañas en contra o a favor de ciertos personajes públicos. Resulta evidente dentro de la opinión pública el apoyo incondicional de El Mundo y la cadena COPE hacia Esperanza Aguirre. Y aun así, tienen la vergüenza torera de denominarse periodistas. Que este ejemplo no sirva para señalar sino para generalizar la situación. Prácticamente nadie se salva. El periodismo está en crisis, no obstante, este no es un motivo para dejarse llevar por el problema. Siempre se dijo que mal de muchos consuelo de tontos.